Anoche no pude evitar acostarme pensando en un tema un tanto morboso. Pasional, sin ninguna duda, pero fuera de lo común.
¿No es inevitable el hecho de que toda persona que posea un familiar atractivo, fantasee alguna vez con este?
En vez de irme a la cama pensando el Futuro Continuo, el Pasado Perfecto, el Presente Simple o en los Condicionales, terminé imaginando ciertas escenas con un primo en cuestión.
Lo dije en la primera publicación, soy muy sexual. El sexo para mí no es tabú y no me molesta decirlo. Como en tantas otras ocasiones, sigo fiel a Angelina: ‘Before I die I wanna taste everyone in the world.’ ((Antes de morirme, quiero probar a cada uno en el mundo))
El hecho de fantasear con lo prohibido genera esa adrenalina de ser descubierto haciendo cosas ‘malas’, que en definitiva no son malas sino que están catalogadas de esa manera por la voz popular.
En fin, fue una noche difícil de superar. Pensando en que mi mente adormilada iba a soñar cosas indebidas, terminé despertándome con esa sonrisa tonta de haber tenido un sueño que esperé por meses y a la vez con un sentimiento de desazón.
Por segunda vez en mi vida, soñé con él. Con mi morocho. En realidad fue un sueño completamente fuera de lo normal. En este, se mezclaron todas las cuestiones por las que estuve preocupada todo el día de ayer: Mi vieja, inglés y mi morocho. Fue un sueño increíblemente estúpido, ni siquiera le hablaba. Pero el hecho de saber que estuvo en él, que lo vi durante unas horas más y que realmente confirmo que es verdad que me importa tanto como pensaba, hicieron que el sueño se torne un tanto peligroso.
Voy a asumirlo, mi interés por él fue plenamente físico, sexual. Nunca quise conscientemente algo sentimental. Ahora, temo darme cuenta que la cosa empezó a cambiar. Es una obsesión, que no me va a dejar estar en paz hasta que la cumpla. ¿Pero cómo hacerlo si hace meses que intento descubrir como llamar la atención de él y todavía no lo logro? A ver quién de los adultos que me lee me puede ayudar…
Como dice Lauris, lo podríamos llegar a catalogar en el espacio de ‘Amores bloggers’. La diferencia es que nuestra vía de comunicación es el MSN. Morocho, 21 años, egocéntrico, trata de hacerse el humilde, mujeriego y fiestero a más no poder, tiene un físico atrapante y una sonrisa que derrite, vive en la loma del culo a la vuelta y me tiene colgando de una nube.
Ese sería un breve resumen. Ah! Lo olvidaba: Nunca podemos concretar una charla como es debida porque el ‘señorcito’ va de acá para allá por su casa, o se fue con sus amigos y dejó el Msn abierto (siempre deja la sesión en ausente, TODO el día, o sea que nunca sabes si está o no), o está terminando de ver un cap de una serie o se quedó dormido. ESO hace que me sienta increíblemente estúpida, dejada en segundo plano completamente y que lo deje de saludar por semanas hasta que vuelva a aparecer la ventanita con su nombre: R, cómo andas?
No sé cómo hice para llegar a este punto de la publicación, empecé a hablar de la fantasía con familiares y terminé hablando de mi morocho. Siempre pasa lo mismo, empiezo por una parte y termino en cualquiera.
Hoy es mi segundo examen de ingles, la parte escrita. Mucho más fácil, creo. Todavía no me entró ese nerviosismo, porque todavía no toque ningún libro. Pero ya va a llegar, no se preocupen.
Otra vez, se me está pasando la hora, no puedo creer que soy tan jodidamente impuntual. Mi idea era bañarme, TRANQUILA, cambiarme y peinarme, también TRANQUILA. Pero me parece que no voy a poder tranquilizarme un carajo. Ya me veo devuelta corriendo por la habitación. Mi pieza viene con el baño incorporado ((No recuerdo como se escribe si es: en suit, o en sweet, o cómo es…)) entonces es todo un circo verme. Salgo de la bañadera, me enrosco en la toalla, voy corriendo hacia mi pieza, piso esa alfombra asquerosa (Odio las alfombras, es un rejunte de bichos tremendo), paso a la parte de la madera, revoleo la toalla, busco la ropa, me pongo los dos desodorantes… ¿A qué ninguna otra persona que conozcan usa dos desodorantes? Mi teoría es la siguiente: El primero que me pongo, es anti-transpirante. Tiene un olor, espantoso. Por eso, me pongo el siguiente, que no te cuida un carajo de la transpiración pero que te deja un olorcito buenísimo…
Lamentablemente, me parece que voy a tener que cortar esta publicación acá. Tengo que cometer un homicidio. Acaba de venir mi hermano, con su sonrisa más hipócrita a decirme:
I:-‘R, ¿probaste el Mantecol marmolado?’
R:- Sí, I, si era el mío.
I:- Bueno, porque me lo comí todo.
(El muy hijo de perra se va a la cocina otra vez. Al segundo vuelve)
I:- No puede ser tuyo un mantecol así… (Hace gesto con la mano simulando que era grande)
R:- Sí, pelotudo que era mío. Me lo regaló la Yaya…
(Hace que me importa, gesto que odio, y se va. Siento ruido a envoltorio y voy a la cocina. ¿Saben que estaba haciendo? Comiéndose OTRO Mantecol.)
Aggg… Odio a mi hermano, ¿Cómo se va a comer mi Mantecol? Encima parece un muerto de hambre. Se está vaciando la heladera prácticamente, y no hace ni una hora que almorzamos. ¿Y la mina que trabaja en mi casa para cuidar a mi hermano qué hace? Aunque no lo crean, DUERME LA SIESTA.
Ya lo sé, es increíble. Él haciendo lío, mojando todo con el agua de la pileta y comiéndose todo, y ella durmiendo, seguramente con el aire acondicionado prendido. Las injusticias de la vida. Es de esas mujeres que le das la mano y te agarra el codo, ¿las conocen? Bueno, esta prácticamente ya está agarrando a mi mamá del hombro.
Volvió mi hermano.
I:- R, ¿jugamos al ping-pong?
R:-No, no me jodas.
I:- Dale, si no te voy a sacar la computadora.
R:- No, I, me tengo que ir ya.
I:-¿A dónde te vas?
(Me sacó y le contesté con una puteada)
¿Cómo puede ser tan tonto? ¿Sabe que tengo que rendir inglés y aun así me pregunta a donde voy?
Para matarlo.
Amigos bloggers, esto ha llegado a su fin. No estoy conforme con mi resultado, pero de a poco le voy subiendo el humor a la cosa. Ya saben, recen por mí así los dejo de joder con el morocho.
Espero que esta entrada este a la altura de sus expectativas.
X.o.X.o
R.M
Capitulo 7: Perdido... 1ª parte
Hace 17 años
